viernes, 4 de diciembre de 2015

Un menú de Navidad muy saludable
En Navidad apenas hay escapatoria a la hora de tomarse un dulce, pero hay que saber compensar. Si la persona no tiene ningún problema de salud y sabe que va a tener una cena copiosa, podría hacer una comida más ligera. Esta es una posible propuesta.
  1. Ser razonables, la clave
 
Hay que ser razonable, y saber cuándo se está cayendo en el exceso, intentando no hacer muchas concesiones en el menú y compensar una comida copiosa con el resto del menú diario. 

Si durante la comida la persona se siente saciada, debe parar de comer. Es preferible comer un poco de todo para probar los distintos platos y servirse raciones razonables. 

El menú que se propone a continuación está pensado para una persona sana adulta.

Volver al índice
  2. El desayuno
 
Desayuno. Hacerlo acompañado es una opción muy recomendable.
El desayuno debe ser igual que el del resto del año. Siempre hay que tomar lácteos, ración de cereales y una pieza de fruta o un zumo natural. 

- Café con leche desnatada
- Un puñado de cereales integrales
- Un zumo de naranja natural

Volver al índice
  3. A media mañana
 
Una pieza de fruta es suficiente. Por ejemplo: un kiwi.

Volver al índice
  4. La comida
 
Debe ser lo más ligera posible, previendo el exceso que vamos a cometer por la noche. 

- Un caldo de verduras con fideos
- Tortilla francesa de un huevo con guarnición de un tomate natural
- Yogurt desnatado

Volver al índice
  5. A media tarde
 
Puedes tomar una infusión poleo-menta.

Volver al índice
  6. La cena de Navidad
 
Cocina. Hacer la comida en casa con otros miembros de la familia es una tradición.
Durante la cena puedes tomar 2 rebanadas de pan integral, 2 copas de vino y agua con libertad. Intenta que entre la cena y la hora de irse a la cama transcurran al menos 2 horas, para no provocar molestias en el aparato digestivo. 

Entrantes 

- Ensalada de canónigos y lechugas variadas, con langostinos cocidos (ya pelados), granos de granada y una vinagreta de: aceite de oliva, vinagre, nueces troceadas y sal.

- Salteado de setas, hongos, jamón serrano y cebolla pochada.

- Sorbete de limón. 

Plato principal 

- Opción A: Lomo de cerdo asado, con piña natural, medio vaso de brandy, una cucharada de aceite de oliva, hierbas aromáticas y sal. 

- Opción B: Lomo de dorada al papillote con: una rodaja de limón, tiras de berenjena, calabacín y cebolla; unas gotas de aceite de oliva y especias. 

Postre 

- Gelatina de naranja (elaborada con gelatina neutra y zumo de naranja natural) con una brocheta de frutas a la plancha (manzana, plátano y melón). 

- Una copa de cava brut. 

Sobremesa 

- Infusión digestiva.

- Un trozo de turrón pequeño (25 g) y un mazapán.

Volver al índice
  7. ¿Y si estoy enfermo?
 
Cuando se tiene alguna patología tipo obesidad, colesterol elevado, tensión... hay que controlar todas las comidas y más el menú navideño. 

Estas personas no pueden tomar el mismo menú que una persona sana. Eso no quiere decir que no puedan comerse un polvorón si el resto de comidas son bastante ligeras y adecuadas a sus necesidades. 

En todo caso, lo mejor es consultar previamente al médico, que será quien indique en función de la patología, qué alimentos y en qué cantidad se pueden tomar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario