La EPOC es la tercera causa de muerte a nivel mundial y su principal causa es el tabaco. Un nuevo estudio demuestra las personas con una dieta sana tiene un tercio menor riesgo que los que no comen adecuadamente; la razón podría ser el contenido en antioxidantes que actúa protegiendo el tejido alveolar en los pulmones frente a la acción de los radicales libres.
La patología denominada como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, conocida por sus siglas como EPOC, hace referencia a la presencia conjunta de un grupo de afecciones como la bronquitis crónica (inflamación de las paredes de los bronquios) o el enfisema pulmonar (agrandamiento de los bronquiolos con destrucción de la pared de los alveolos) que tienen como resultado la obstrucción de las vías respiratorias. Esta patología se traduce en síntomas tales como tos crónica, silbidos respiratorios, infecciones respiratorias frecuentes, producción de mucosidad excesiva, fatiga, presión en el pecho, cara y dedos azulados, etc. Pero lo realmente preocupante en las personas que padecen EPOC es que no tienen un flujo normal de oxígeno por su torrente sanguíneo, por lo que se encuentran en alto riesgo de padecer accidentes cerebro- y cardiovasculares, entre otros.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud en 2004, 64 millones de personas padecían EPOC y, en 2005, se contabilizaron 3 millones de muertes por este motivo lo que supuso un 5% de las muertes mundiales ese año. Ya entonces la OMS preveía que los fallecimientos por EPOC aumentarían un 30% en los siguientes 10 años (1). Ya en 2010, el EPOC estaba catalogado como la tercer causa de muerte más común en el mundo según el “Global Burden of Disease report”(Informe de la Carga Global de Enfermedad) (2).
Según los estudios epidemiológicos realizados desde que se conoce esta enfermedad, casi en el 90% de los casos la principal causa de su desarrollo es el hábito de fumar. En el resto suele ser causa común también irritación de las vías respiratorias pero debido a la continua exposición a la contaminación atmosférica o el fumar pasivo. Un porcentaje muy bajo de personas padecen esta enfermedad como consecuencia de una alteración genética llamada deficiencia de alfa-1-antitripsina, una proteína que se produce en el hígado, pero que afecta tanto a la constitución tanto del hígado como los pulmones por lo que las personas que lo poseen no puede beber alcohol o fumar ya que estarían en grave peligro de muerte(3).
Sin embargo, a pesar de que las causas arriba mencionadas son las que se citan siempre al hablar del EPOC, un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista médica “British Medical Journal”, sugiere que una dieta poco saludable puede ser un importante factor de riesgo (4). El trabajo ha sido realizado por un equipo de investigadores de Francia y EE.UU., que habían observado que otros factores conductuales a parte del tabaco podían ser modificables y jugar un importante papel en la prevención del desarrollo de EPOC. Entre los posibles factores, ellos encaminaron sus esfuerzos en ver el papel de una dieta saludable.
Ver artículo completo en: http://www.nutricion.org/noticias/noticia.asp?id=97

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